Para hacer una prueba A/B de una mezcla, reproduce dos versiones de la misma canción en sincronía, iguala su sonoridad y cambia entre ellas en el mismo momento de la canción. Escucha secciones cortas, juzga una cosa a la vez y decide antes de revisar qué archivo es cuál. Igualar la sonoridad es lo más importante. Una versión que suena 1 dB más fuerte puede ganar solo por eso.
Qué es una prueba A/B de una mezcla
Una prueba A/B compara dos versiones que difieren en una cosa. Pueden ser dos revisiones de la mezcla, una mezcla y su master, dos masters de la misma mezcla, o tu mezcla frente a una pista de referencia. Escuchas A, cambias a B y decides cuál es mejor en una cualidad concreta, como el nivel de la voz o el peso del bombo.
La prueba solo funciona si el cambio es instantáneo y cae en el mismo punto de la canción. Si detienes A, abres B y le das play desde el inicio, comparas tu recuerdo del coro de A con la intro de B. Las diferencias pequeñas se pierden en ese hueco.
Prepara los archivos
- Exporta las dos versiones desde el mismo punto de inicio, para que la primera muestra de cada archivo sea el mismo momento de la canción.
- Usa archivos sin pérdida (WAV, AIFF o FLAC) cuando compares decisiones de mezcla. Si un archivo es MP3 y el otro WAV, estás probando también el codificador.
- Cambia una sola cosa entre versiones cuando puedas. Si B tiene un nuevo nivel de voz y un nuevo compresor de bus, que gane B no te dice qué cambio ayudó.
- Nombra los archivos para distinguirlos en los resultados, y trata de no mirar los nombres mientras escuchas.
Para revisar la alineación, pon en loop un golpe de batería y cambia justo ahí. Si el golpe suena doble o con flam, los archivos están desfasados y tienes que exportarlos otra vez desde el mismo inicio.
Primero iguala la sonoridad
A niveles bajos, el oído es menos sensible a los graves y los agudos. Es el efecto de igual sonoridad que describe la norma ISO 226, conocido como curvas de Fletcher-Munson. Sube una versión y suena más llena y más brillante. Una diferencia de 1 dB basta para sesgar la comparación, así que la mezcla más fuerte suele ganar, aunque la más baja tenga mejor balance.
Iguala por sonoridad integrada en LUFS, no por nivel de pico. Dos masters pueden tener ambos el pico en −1 dBTP y estar a varios LU de distancia, porque uno está más comprimido. Mide los LUFS integrados de cada archivo y baja el más fuerte por la diferencia. Si el master marca −9 LUFS y la mezcla −11 LUFS, baja el master 2 dB.
Baja el archivo más fuerte en lugar de subir el más bajo. Bajar el nivel no puede hacer que nada sature. La guía para igualar el nivel explica el método completo, con un ejemplo de tres archivos.
En ABSeq, Auto Gain hace este paso. Mide la sonoridad integrada de cada archivo, baja todas las pistas al nivel de la más baja y nunca sube ninguna. La guía de ayuda explica cómo Auto Gain iguala los niveles.

Cambia en sincronía, en secciones cortas
Elige una sección, como el primer coro, y ponla en loop. Escucha unos compases de A, cambia y escucha los mismos compases de B. Luego vuelve a A. Un reproductor sincronizado mantiene las dos versiones corriendo y solo cambia cuál escuchas, así cada cambio cae a mitad de frase, sin huecos y sin volver a empezar.
Cambia seguido. En una escucha larga, el oído se acostumbra a la versión que suena, y la diferencia se nota más en los primeros segundos después de cambiar. Repite la prueba en la estrofa y en el drop, porque un cambio que mejora el coro puede empeorar las partes suaves.
También puedes dejar que un secuenciador cambie al ritmo. A 120 BPM, cambiar una vez por compás te da 2 segundos de cada versión, una y otra vez, con las manos libres y sin mirar la pantalla. El secuenciador de ABSeq cambia en cualquier división de pulso de 1/32 a 1/1, al tempo que fijes o al tempo detectado en una pista.
Escucha una cosa a la vez
Decide qué vas a probar antes de darle play y anótalo. Algunas preguntas típicas:
- ¿La voz queda por encima de la caja o choca con ella?
- ¿El bombo y el bajo se distinguen los dos en los graves?
- ¿El coro es más abierto que la estrofa?
- ¿Los platillos o las eses de la voz suenan ásperos?
Después de cada pasada, anota qué versión ganó en esa pregunta. Una versión puede ganar en la voz y perder en los graves. Ese resultado sirve, porque te dice qué parte de B tienes que llevar a A.
Agrega una pista de referencia
Las dos versiones pueden fallar en lo mismo, por ejemplo ambas demasiado oscuras. Una canción comercial del mismo género, igualada a la misma sonoridad, te lo muestra. Los masters publicados suelen ser mucho más fuertes que una mezcla en proceso, así que aquí igualar la sonoridad importa todavía más. La guía de pistas de referencia explica cómo elegir una y qué escuchar.
Quita el sesgo de saber cuál es cuál
Si sabes cuál archivo es la revisión nueva, o el master que pagaste, tiendes a oírlo mejor. Cierra los ojos mientras cambias, pide a otra persona que cambie por ti o haz una prueba ciega.
Una prueba ciega A/B reproduce el mismo pasaje de las dos versiones en orden aleatorio y muestra los nombres solo al final. Si eliges la misma versión 9 veces en 10 rondas, es poco probable que sea casualidad. Si tus elecciones quedan cerca de 5 y 5, la diferencia es demasiado pequeña para que prefieras una.
Revisa en más de un sistema
Un cambio que gana en audífonos de estudio puede perder en el altavoz de un teléfono, donde casi no hay graves, o en un carro, donde el ruido del camino tapa los detalles suaves. Repite las comparaciones clave en dos o tres sistemas antes de decidir. La guía de la prueba en el carro explica qué escuchar fuera del estudio.
Errores comunes
- Comparar a distinta sonoridad, y que gane la versión más fuerte.
- Reiniciar cada versión desde el inicio de la canción en lugar de cambiar en sincronía.
- Cambiar varias cosas entre A y B, y que el resultado no diga qué cambio importó.
- Comparar una mezcla en WAV con un MP3 de la otra mezcla.
- Escuchar fuerte durante horas. Las sesiones largas y fuertes cansan el oído y borran las diferencias pequeñas, así que toma descansos y mantén un volumen moderado.
Preguntas
¿Cómo comparo dos mezclas en A/B?
Exporta las dos mezclas desde el mismo punto de inicio, mide sus LUFS integrados y baja la más fuerte para igualarlas. Luego reprodúcelas en sincronía y cambia en el mismo momento de la canción. Pon en loop una sección, decide qué vas a escuchar y cambia cada pocos compases.
¿Las comparaciones A/B deben estar al mismo volumen?
Sí. A más nivel, el oído percibe más graves y agudos, así que una versión 1 dB más fuerte suena más llena y más brillante y tiende a ganar. Iguala los archivos por LUFS integrados antes de juzgarlos, y baja el más fuerte en lugar de subir el más bajo.
¿Cómo comparo mi mezcla con una pista de referencia?
Elige una canción publicada del mismo género, bájala a la sonoridad integrada de tu mezcla y reproduce las dos en sincronía. Compara una cualidad a la vez, como el nivel de la voz o los graves, y usa la referencia para revisar el balance, no como un sonido que copiar.
¿Cuánto tiempo escucho cada versión en una prueba A/B?
Escucha unos compases de cada una y cambia seguido. En una escucha larga, el oído se acostumbra a la versión que suena, y la diferencia se nota más en los primeros segundos después de cambiar. A 120 BPM, un compás de cada versión dura 2 segundos.
¿Puedo comparar una mezcla con su master en A/B?
Sí, pero iguala primero la sonoridad. Un master suele ser más fuerte que la mezcla, así que sin igualar gana solo por nivel. Baja el master a los LUFS integrados de la mezcla y luego juzga qué cambió la masterización en tono, amplitud estéreo y dinámica.